Caso documentado · Mayo de 2026

Una diseñadora de interiores pagó 35,000 pesos por una obra que nunca llegó

Compró una obra por encargo para un cliente de su despacho. Verificó la trayectoria del artista, su información fiscal y que la cuenta bancaria estuviera a su nombre. Recibió factura. Tras el pago vinieron excusas médicas, una guía de paquetería que nunca se usó, y el bloqueo en todos los canales.

Dónde está el caso hoy

Denuncia presentada ante Profeco y Procuraduría. En la audiencia le informaron que el procedimiento no puede avanzar con el domicilio fiscal disponible, y le dieron 30 días para localizar otro domicilio.

Ese detalle merece atención: la denuncia no se cayó porque faltaran pruebas. Se atoró porque no hubo un domicilio donde notificar. Es exactamente el punto donde este tipo de reclamos suele morir, y la razón por la que un registro público como este tiene sentido incluso mientras la vía legal sigue abierta.

Cómo ocurrió, paso a paso

  1. 1. La propuesta

    Propuesta formal por escrito: obra de técnica mixta (acrílico, pastel seco y óleo), 2.3 m de altura × 1.8 m de ancho × 5 cm, sobre lienzo libre de ácido, con la silueta de La joven de la perla como elemento principal. Se especifica que por sus dimensiones «la obra se envía enrollada».

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  2. 2. El pago

    Transferencia por 35,000 pesos a una cuenta verificada a nombre del artista, con factura emitida.

  3. 3. Primera excusa médica

    «Tengo preparado el lienzo, con las capas de fondo, solo me falta crear la composición de la chica de la perla.» Seguido de: «Pero sufrí un esguince» y «En cuando me recupere te confirmo la fecha de entrega».

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  4. 4. La excusa escala

    El 25 de mayo, ante el seguimiento, responde con una foto de un pie vendado: «Finalmente tuve una cirugía de tobillo.» «Estoy esperando que llegue mi ayudante para ayudarme al proceso de envío.»

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  5. 5. La guía de envío

    El 27 de mayo llega un correo titulado «Guía de envío Armentta Studio» con un PDF de la paquetería T1, número de rastreo 872285923940.

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  6. 6. El rastreo nunca avanza

    El rastreo 872285923940 (Mazatlán, SI → Guadalajara, JA) se queda congelado en «Añadiremos la fecha de entrega tan pronto recibamos tu paquete». Es decir: se generó la guía, pero el paquete nunca se entregó a la paquetería. La dirección de origen correspondía a un hotel de Mazatlán.

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  7. 7. Más largas

    «Estoy esperando que hagan la recolección.» «Como yo estoy en recuperación, mi ayudante es quien estará pendiente en el taller.» El 29 de mayo: «aún checo que no hacen la recolección y voy muy atrasada para entrega, me urge mandarlo enmarcar y ya van 3 días más».

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  8. 8. Silencio y bloqueo

    Dejan de responder mensajes. Bloqueo en todos los canales.

  9. 9. La vía institucional se atora

    Denuncia ante Profeco y Procuraduría con comprobantes de transferencia, facturas, conversaciones y documentación fiscal. Tras casi dos meses, en la audiencia le informan que el procedimiento no puede avanzar con el domicilio fiscal disponible.

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El testimonio, en sus propias palabras

Fragmentos textuales del video, con su marca de tiempo.

Él es Cristian Álvarez Armenta, pintor reconocido internacionalmente en Italia, Estados Unidos, Dubai y por supuesto nacionalmente en muchas partes de México. Y aún así, con todos estos reconocimientos, nunca me hizo entrega de una obra que yo le pagué.

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Como hago con cualquier proveedor, antes de realizar cualquier pago, investigué su trayectoria, revisé su trabajo, solicité documentación oficial, la cual me entregó, verifiqué su información fiscal, confirmé que la cuenta estuviera a su nombre y recibí una factura correspondiente al pago.

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Primero, hubo un retraso por un supuesto accidente. Después, una nueva fecha de entrega. Luego otra, luego más complicaciones sobre su supuesto accidente.

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Después, por correo, me enviaron una guía por paquetería, pero al revisar el rastreo, venía a la dirección de un hotel de Mazatlán, el cual nunca apareció la recolección del paquete. Y después, dejaron de responder mensajes y finalmente me bloquearon de todos lados.

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Mi cliente confió en mí, así que tomé la decisión de reponer ese dinero de mi bolsillo. Fueron 35 mil pesos que asumí, porque sentía que era mi responsabilidad responder a quien había confiado en mi trabajo.

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Presenté comprobantes de transferencia, facturas, conversaciones, documentación fiscal, domicilio fiscal y todo lo que me solicitaron. Perdí muchísimo tiempo y días de lugar en lugar. Y después de casi dos meses, hoy finalmente tuve mi audiencia.

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Su única respuesta fue que el procedimiento no podía avanzar con el domicilio fiscal disponible. Y que ahora yo debía de buscar y encontrar otro domicilio para intentar continuar con el trámite. Y me dieron 30 días.

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Comencé a comentar publicaciones en galerías de la ciudad... Y en vez de escuchar y de investigar, borraban nuestros comentarios. Y fue cuando me contactaron más personas que habían pasado por lo mismo sin respuesta de esta misma persona.

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Dejemos de hacer rico a una persona que se la vive de cobrar cuadros que jamás entregará.

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